"Es claro y evidente que, después de su muerte física, todos los hombres estimarán el valor de sus acciones y se darán cuenta de aquello que sus manos han forjado. ĄJuro, por el Sol que brilla sobre el horizonte del poder Divino! Aquellos que son los seguidores del Dios único y verdadero, desde el momento en que abandonen esta vida, experimentarán tal gozo y alegría, que será imposible describirlos, mientras que aquellos que viven en error serán sobrecogidos por tal temor y estremecimiento y se llenarán de tal consternación, que nada podrá excederlos".
La meta del hombre es acercarse cada vez más a la Presencia de Dios por medio de la adquisición de las perfecciones Divinas, pero este proceso de acercamiento a la Divinidad tiene grados y es infinito porque las perfecciones de Dios que podemos adquirir son infinitas. Afirmó Bahá'u'lláh que el "alma que ha seguido los caminos de Dios... logrará una posición que ninguna pluma puede relatar, ni lengua alguna describir". En su jornada de evolución espiritual, el alma atravesará innumerables planos en el mundo dela Eternidad. "Mundos santos y espiritualmente gloriosos, serán descubiertos ante vuestros ojos". Él describió gráficamente este mundo material en relación con el universo espiritual como "comparable a la pupila del ojo de una hormiga muerta".