MOISÉS


Moisés, el fundador del Judaísmo, nació en Egipto
Moisés fue un niño prodigio. Tenía un carácter asombroso, dotado de un gran amor por la justicia, de compasión por los oprimidos y de un profundo anhelo por el bienestar del pueblo. Poseía las cualidades de un dirigente fuerte y las maravillosas dotes espirituales que distinguen a un Mensajero de Dios.

Siendo ya adulto, Moisés se dio cuenta de la crueldad con que los egipcios trataban a los israelitas y la opresión que éstos sufrían como esclavos. Se sintió muy afligido porque tenía un profundo sentido de justicia y aprovechaba de toda oportunidad para servirles y salvarles de la tiranía.

Moisés afrontó muchas dificultades con el Faraón quien no quería dejar a los israelitas salir de Egipto. Por eso se presentaron sucesivamente diez plagas en ese país. El faraón, lleno de temor, accedió al éxodo de los israelitas bajo la guía de Moisés.

El éxodo de los israelitas hacia la Tierra Prometida de Canaán, bajo la guía de Moisés, fue realizado a pie y duró 40 años. Moisés llevó a cabo una de las más asombrosas hazañas de la historia al liberar una multitud de israelitas de la esclavitud bajo el cruel dominio del Faraón. Fue el instrumento directo para el cumplimiento de la promesa de Dios hecha a Abraham: que su simiente heredaría la tierra de Canaán. Moisés murió a los 120 años en la cima de una montaña en la tierra de Moab desde el cual pudo ver la Tierra Prometida pero él mismo nunca llegó allí.

Las Escrituras Sagradas de Moisés están contenidas en el "Pentateuco" que quiere decir "Cinco Libros". Forma la primera parte del Antiguo Testamento y se le conoce también bajo el titulo "la Torah" que, en hebreo, significa: Ley, instrucción.
Entre las enseñanzas de Moisés se destacan los Diez Mandamientos por sus grandes dimensiones éticas.